Diferencias entre el vidrio templado y el vidrio laminado

Seguramente seas una de las muchas personas que no saben diferencias un tipo de cristal de otro. De hecho, a no ser que seas un profesional en cerramientos en cristal templado de Madrid, no vas a poder detectar si se trata de un vidrio laminado o de uno templado.

La fabricación del vidrio

La diferencia principal entre un cristal laminado y uno templado es su fabricación. Para hacer el templado se usa vidrio de base monolítica que se manufactura a medida y se somete después al templado, es decir, a un tratamiento térmico que alcanza los 650º y que plastifica la superficie del vidrio. Acto seguido, este se enfría usando aire lo que consigue que los lados del vidrio se endurezcan muchísimo. En el caso del cristal laminado, para su fabricación se usan dos o más superficies de cristal de base monolítica que se junta entre sí con resinas, policarbonatos o con láminas de butiral de polivinilo.

Con este sistema se consigue dar a cada uno de los cristales unas características concretas que los convierten en únicos. Así, cada uno de ellos podrá tener una función óptima en diferentes contextos. En ambos casos, estos cristales están considerados de seguridad al tener una alta resistencia ante impactos y evitar que nadie se pueda cortar en caso de una rotura. Pero lo cierto es que no funcionan de la misma manera. Mientras que el templado se rompe en fragmentos redondeados y pequeños con los que el riesgo de corte se reduce muchísimo, el laminado se fragmenta, pero sin llegar a desprenderse.