¿Cómo puede afectar la lluvia a los cerramientos metálicos?

La lluvia y la humedad son grandes enemigos de los metales, ya sean barandillas, vallas, paneles metálicos, elementos de anclaje, etcétera, los cuales pueden llegar a sufrir daños si son expuestos a estos agentes. Antes de elegir un cerramiento metálico en una carpintería metálica en Leganés debes tener en cuenta una serie de consideraciones, empezando por el hecho de optar por materiales que sean inoxidables.

¿Cómo proteger los cerramientos metálicos del agua?

En función del tipo de cerramiento metálico del que se trate, hay que tener en cuenta que reciben un tipo de tratamiento u otro para poder enfrentarse a las condiciones meteorológicas y climatologías adversas. De esta manera, entre otras, podemos encontrar:

  • Mallas electrosoldadas: Estas mallas, para que puedan tener una mayor durabilidad, deben ser tratadas con una capa galvanizada. Esta debe estar recubierta perfectamente toda la malla, además de los puntos de soldadura para evitar que se pueda estropear si se encuentran a la intemperie.
  • Mallas plastificadas: Las mallas plastificadas también se protegen frente al óxido. No obstante, hay que tener en cuenta que el plástico que contienen puede llegar a presentar daños por ralladuras y golpes. En cualquier caso, también es una opción que proporciona una gran durabilidad y, en el caso de que hubiese algún tipo de oxidación, tan solo estaría afectada la parte que esté dañada.
  • Mallas de triple torsión: Estas mallas acostumbran a ser galvanizadas antes de pasar al proceso de torsión para garantizar una mayor durabilidad.
  • Paneles metálicos: Este tipo de cerramiento tiene que pasar por un tratamiento antióxido. Acostumbran a ser más resistentes porque carecen de tantos elementos móviles como otras alternativas.